Precio Mantenimiento Termo eléctrico

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El termo eléctrico, también conocido como calentador eléctrico, es de gran utilidad. Permite tener agua caliente en la casa o lugar donde se instala. Esto es perfecto a la hora de tomar una ducha, sobre todo en los meses cuando la temperatura baja notablemente. No obstante, este simpático aparato requiere de mantenimiento. Además, si no se le tiene el debido cuidado puede empezar a generar algunos problemas.

En el presente texto vamos hablar sobre mantenimiento obligatorio de un termo de tipo eléctrico. En primera instancia, queremos dejar en claro la importancia de efectuar este mantenimiento. Para ello, vamos a insistir en las consecuencias de no hacer el trabajo de mantenimiento adecuado. Posteriormente, mencionaremos las recomendaciones para hacer esta labor de mantenimiento sin inconvenientes. Igualmente, indicar hemos algunos tips para instalar de manera correcta estos termos eléctricos; lo cual permite que tengan una vida útil bastante dilatada y presenten menos problemas que luego sea necesario reparar.

Se trata de una información de gran utilidad. Es posible que tú mismo tengas un termo de este tipo en tu hogar. Incluso, por tu propia cuenta que animes a cuidarlo y mantenerlo en buen estado. En cambio, si prefieres contratar a un profesional en este tipo de labores, entonces te daremos consejos para elegir a la persona adecuada para la revisión de un termoeléctrico. Sin más que agregar, te invitamos a leer la información que presentamos a continuación.

Importancia de realizarlo

Importancia de realizarlo

Los termos eléctricos se usan con mucha regularidad. Se puede afirmar que son un electrodoméstico indispensable nuestra época. Tener agua caliente es algo a lo cual la gente se acostumbra con rapidez. Además, es algo bastante cómodo. En época invernal  lo mejor es siempre contar con agua a una temperatura confortable. ¡No hay nada más incómodo que ducharse con agua fría!

A lo anterior, se añade que estos terrenos son muy útiles cuando se tienen niños pequeños. Los infantes suelen enfermar con facilidad, sobre todo de algún catarro o problemas similares. Para evitar esto, lo mejor es siempre tener agua caliente para bañar a los más pequeñines sin inconvenientes. Y es que los termos eléctricos son un aparato muchas veces infaltable en cualquier familia con hijos.

No hacer el debido mantenimiento de estos textos conlleva serios problemas. Por ejemplo, lo primero es que no calienten como es debido. Esto puede deberse a una suma de factores. Es posible que se queme el termostato. Si esto acontece, entonces es menester cambiarlo, ya que no es una pieza que tenga reparación.

La falla del termostato tiene otras implicaciones. Lo más frecuente es que no se caliente al agua. Por más que se deja conectado el termo eléctrico, ocurre que el agua sale fría agua o a muy baja temperatura. No obstante, en ciertas circunstancias también sucede lo contrario: ocurre que el aparato se calienta sin cesar y empieza a liberar humo. Cuando esto pasa, es porque el termostato no se percata de la elevada temperatura en su interior.

El otro inconveniente tiene que ver con fugas en el reservorio de agua. Esto se detecta al escuchar un goteo, o simplemente al ver escurrir agua en el perímetro del aparato. Esto suele tener solución. Para ello hay pastas selladoras especiales. No obstante, ocurre que si la fuga es demasiado grande lo más probable es que resulte más económico comprar otro termoeléctrico que reparar el existente.

Todo lo antes mencionado se evita con un buen mantenimiento. No obstante, nosotros consideramos importante indicar un paso previo. Y es que la correcta instalación de un termoeléctrico prolonga su vida útil. Algunos consejos para esta instalación adecuada son los siguientes:

  • Estos termos deben instalarse en áreas internas. Jamás deben quedar al descubierto. Son susceptibles a la humedad del ambiente. Hay que evitar la corrosión, la cual es el principal desencadenante de las fugas de agua en estos equipos.
  • Es importante instalarlos de manera adecuada para luego poder hacer el mantenimiento. Por ejemplo, hay que dejar un espacio de al menos 50 cm respecto a la pared más cercana para lograr extraer el ánodo de magnesio y sustituirlo.
  • No hay que olvidar que la pared debe ser capaz de sostener este termo cuando su tanque de agua está lleno. Si esto no se hace debidamente, el termo se empieza a inclinar e incluso puede desplomarse.
  • Como es de suponerse, los termos eléctricos necesitan de una toma de corriente cercana para poder funcionar. Es mejor evitar extensiones, ya que el consumo eléctrico estos aparatos que funcionan con una resistencia puede llegar a ser bastante elevado.
  • Estos aparatos no son ruidosos. Por lo tanto, pueden colocarse en cualquier espacio como el lavadero por fregadero. No causan mayores molestias. Tampoco tienen emanaciones incómodas. De hecho, es preferible tenerlos siempre en lugares donde estén al alcance de la mano. De esa manera, se les puede manipular y hacer el debido mantenimiento.

Con estos simples consejos, el aparato queda correctamente instalado. Se evitan problemas innecesarios. Lo que resta, no es otra cosa que llevar a cabo de manera adecuada el mantenimiento que logra que el termo  funcione sin inconvenientes por varios años. Queremos insistir en que el mantenimiento de estos termos es inevitable. No son aparatos que simplemente se instalan y luego funcionan indefinidamente. ¡No! En realidad, necesitan de atención constante para trabajar sin inconvenientes.

Recomendaciones termo eléctrico

Recomendaciones

Hay varios aspectos a considerar en la revisión de un termoeléctrico. Para que no se nos escape ninguno de estos tópicos, hemos optado por mostrarlos compilados en una lista. De esa manera, cuando quieras llevar a cabo este mantenimiento, o contratar a alguien para que lo haga, puedes estar al tanto de que no se escape ningún detalle. Por eso, presta atención a la información que te damos en las siguientes líneas de este post:

  • ¿Cada cuánto tiempo hay que hacer este mantenimiento? Esta es una pregunta esencial. En ocasiones, se deja pasar mucho tiempo y entonces el termo eléctrico padece las consecuencias de la falta de cuidado. En dado caso, es prudente una revisión cada seis meses.
  • Empero, es muy posible que cada par de años sea necesario cambiar el ánodo de magnesio. Esta pieza es una vara pequeña  que rodea a un alambre de acero que ayuda a controlar la temperatura del termo. Hay que recordar que este alambre está en contacto directo con el agua, por lo que es susceptible de corrosión. Gracias al ánodo de magnesio, este deterioro se logra evitar. No obstante, es una pieza que necesita de sustitución cada cierto tiempo.
  • También existen los aspectos preventivos. Por ejemplo, si vas a salir de tu casa por mucho tiempo es preferible dejar apagado este termo. Igualmente, en este tipo de circunstancias lo mejor es desenchufarlo del sócate.
  • Otro aspecto preventivo: no forzar mucho el termoeléctrico. Hay personas que lo dejan conectado para que el agua se caliente al máximo en su interior. Este es un error. De hecho, es la causa principal por la cual se generan fugas en el interior de estos equipos. Solo hay que calentar el agua hasta la temperatura recomendada. De hecho, una vez que se llega a esta temperatura es preferible desconectar el termo eléctrico si no se sigue utilizando.
  • Hay que estar pendientes si se identifica un sonido de goteo, o algo similar. Si esto ocurre, es señal indudable de una fuga en el termo eléctrico. Esto es algo que se debe corregir, bien sea con una pasta selladora o con cualquier otro método de corrección.
  • Un detalle: si la fuga es muy grande implica que se ha roto alguna parte del contenedor interno. En tales casos, no queda otro camino que cerrar la llave de paso de la tubería que suministra agua al termo. Acto seguido, corresponde desmonta el termo eléctrico y hacerle una reparación importante.
  • Para desmontar un termo, es necesario vaciarlo. No hay que olvidar que estos aparatos tienen un reservorio de agua, la cual se calienta en su interior. El proceso de vaciado de este dispositivo implica los siguientes pasos: 1) cerrar la llave de suministro de agua el termo, 2) abrir todos los grifos de agua caliente hasta que no quede nada de líquido calentado en las tuberías, 3) sólo entonces se puede tener la certeza de que el termo ha quedado vacío.
  • Es importante tener en cuenta la cantidad de años que tiene un termoeléctrico. Cuando superan los 7 años de labor, es posible que hayan acumulado sedimentos y cal en su interior. Se trata de una capa difícil de quitar, por lo cual se recomienda vaciar el termo cada cierto tiempo para limpiar su tanque de agua.
  • Lo antes dicho, tiene una implicación. Es muy recomendable colocar un filtro a los termos eléctricos. De esa manera, no entran a su interior partículas que generan sedimentos y ocasionan problemas en el funcionamiento de los termos.

Estas son las recomendaciones que podemos mencionar para hacer el mantenimiento y revisión de estos aparatos. Cada uno de estos ítems debe ser evaluado para lograr el cuidado correcto de los termos eléctricos. Si bien son un tipo de electrodoméstico bastante resistente, tampoco es que son infinitamente duraderos.

El propio desgaste de sus partes internas va menguando su capacidad. De hecho, no tiene nada de raro que con el paso del tiempo un termoeléctrico tarde cada vez más en calentar el agua almacenada en su interior. Se trata del envejecimiento normal del sistema instalado en su parte interna.

Quién se encarga de la revisión

Quién se encarga de la revisión

Esta es una pregunta importante. Parece obvio que la respuesta es que este mantenimiento lo haga un técnico conocedor del funcionamiento de los termos eléctricos. Es frecuente que los fabricantes tengan este servicio. Es decir, que tengan personal entrenado para reparar los termos eléctricos elaborados por su empresa.

También, es un trabajo que suelen hacer con regularidad las personas que laboran con instalaciones de frigoríficos y calefacción. No obstante, hay que tener cuidado con un detalle. Se trata de algo que a muchas personas les pasa por alto. ¿De qué se trata? Pues, que hay dos modelos de calentadores de agua: los termos eléctricos y los termos que funcionan hagas.

Son tecnologías muy diferentes. De hecho, el suministro energético que necesitan para funcionar es muy distinto. Los termos eléctricos, como su nombre lo indica, son equipos que necesitan conectarse a la red de electricidad. Además, su instalación es mucho más sencilla que la correspondiente a los termos a gas. Sólo necesitan de un cableado, de un enchufe cercano dice de conectan con un botón; o bien sacando el sócate de la toma eléctrica.

En cambio, los termos que funcionan a gas son un tanto más complicados. Requieren de una tubería especial. Además, suelen estar conectados todo el tiempo el suministro de gas. Por eso, tienen la ventaja de que siempre suministran agua caliente todo el tiempo. En cambio, los termos eléctricos deben conectarse y la persona espera un tiempo para esperar que el agua llegue a la temperatura deseada.

La revisión de un termoeléctrico a gas tiene sus propias connotaciones. Por ejemplo, en este caso no está presente en inconveniente del ánodo de magnesio. No obstante, ello no quiere decir que el aparato no padezca problemas de corrosión. En dado caso, lo principal es evitar una posible fuga de gas; ya que esto puede ser bastante peligroso. Igualmente, se necesita estar al tanto sobre posibles fugas en el reservorio de agua.

En este caso, es poco frecuente que la instalación pueda llevarse a cabo cerca de una fuente de gas. Por ello, los termos de gas suelen implicar una doble tracción: 1) la del aparato en sí mismo y 2) la colocación de una tubería de gas que llegue hasta el termo. Por ello, mucha gente prefiere optar mejor por los termos de tipo eléctrico. La instalación es mucho menos costosa. Además, la electricidad siempre es menos inestable que las instalaciones de gas.

En resumen, debemos decir que lo mejor es optar por un buen técnico para hacer este trabajo. Además, dicha persona debe conocer el funcionamiento de un termoeléctrico, lo cual es diferente al funcionamiento de un termo a gas.